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Las marcas afrodisíacas.

El Marcom es una feria de “muestras” muy parecida a las que hay en España divida por sectores. Su atención se centra en el mundo del Marketing y la Comunicación en sentido amplio aunque el espacio de exhibición no lo sea tanto. El evento se celebra todos los años, desde hace tres, en el Amsterdam RAI. Un enorme Palacio de Ferias, el Marcom se celebra en una de las alas del mencionado palacio.

Marcom 2011. Amsterdam RAI

Sorprende ver que los holandeses siguen con el “piloto automático” del crecimiento económico. Según el Economic Newspapperpreveen para 2012 un crecimiento del 1,5 del producto interior bruto y esto se nota. La actividad es frenética, la gente se arremolina tanto alrededor de los stands como de los personajes, en su mayoría, “gurús del marketing” provenientes de todas partes del mundo. Aunque en algunas ocasiones las ponencias tiendan al dogmatismo lo cierto es que estamos ante profesionales muy preparados y accesibles. Si, accesibles, como las redes sociales. Una de las diferencias que me parecen importantes de destacar es que el gurú no se encuntra en ningún momento protegido por la “guardia pretoriana” institucional que en España suele colaborar en la organización del evento. Aquí no cogen al invitado y se lo llevan los de la Universidad de turno impidiendo el acceso al mismo de los profesionales que acaso podrían sacar algún provecho. De éste modo, como decía, “sueltan” al ponente; este da la charla y lo abandonan a merced del auditorio para que, no solo conteste a las preguntas públicas sino que también, dentro de un orden, haga lo propio con otros casos más específicos. Para eso ha sido contratado.

Bueno, corramos un tupido velo. El echo es que entre reunión y reunión he asistido a un total de cuatro ponencias de más de una veintena. Sí, el promedio no deja de ser pobre pero, en mi defensa diré que mi nivel de holandés hablado es mejor que el que puedo entender de personas con una jerga tan específica cercana al metalenguaje y… ¡en holandés! Pero el asunto es que he disfrutado y aprendido algo.

No quiero pecar de vanidoso pero el hecho es que me resulta sorprendente que, también aquí, los gurús del marketing sigan usando “marcas afrodisiacas” como Appel, Dell o Google para aderezar sus ponencias dirigidas a empresarios y emprendedores. Tras haber trabajado en los útlimos tres años directa o indirectamente con más de una veintena de empresas y proyectos a veces me asalta la duda de si estos casos de estudio benefician o más bien tienden a frustar al emprendedor. Confucio decía “verdad, antes que riqueza” y en mucha razón tenía el legendario filósofo chino. Es importante adquirir conocimiento y es más diría que cualquier clase de conocimiento que sea de nuestro interés pero también hay que decir la verdad.

El comienzo de la vida empresarial puede llevar una década. Recuerdo que cuando estudiaba económicas en la Universidad de Málaga, más tarde también en la de Derecho el profesor que, dicho sea de paso, “nunca había salido de la clase” y por tanto carecía como tantos otros del conocimiento empresarial de “lo que hay ahí fuera” me decía: “(…) el periodo medioa en el que una empresa comienza a generar beneficios es de 5 años”. Recuerdo que esas palabras por alguna razón que no alcanzo a comprender se me quedaron en la memoria. En el cumpleaños del quinto aniversario de izzan.grupoqz.net/~euromedia miraba hacia atrás, miraba hacía delante y todavía veía lejano esa sostenibilidad empresarial de cátedra sostenida por el docente. Pasaron los año, conocí otros modelos empresariales e incluso muchos de tremendo éxito a corto. Sentía una mezcla de envidia e impotencia. ¿Qué le pasaba a mi empresa? ¿al mercado? ¿a mi producto? ¿a mis clientes? y así un largo etcétera. Había hecho mis deberes y todavía me quedaba tanto por aprender. Conocía todas las preguntas pero, por alguna razón, desconocía las verdaderas respuestas. Porque las respuestas que siempre me habían enseñado estaban directamente relacionadas con lo que en la introducción llamé “marcas afrodisiacas”, marcas a las que todos nos queremos parecer e incluso los más ambiciosos superar.

La realidad es que los que nos dedicamos al management o a la dirección de empresas, en castellano, deberíamos empezar a pensar en explicar el “nuevo” modelo empresarial que encaja con las necesidades de la PYME y deja a un lado los grandes casos de estudio porque no todos seremos algún día Google. En este sentido, termina por darse la paradoja de que con el tiempo llegamos a conocer mejor el funcionamiento de una empresa como Google que lo que están haciendo nuestros empleados para tratar de comunicarse con nosotros dentro de una misma habitación.

Hay mucho que se puede adaptar de estas grandes organizaciones pero esto y comenzando a sentir una mezcla entre cansancio y excepticismo. Los discursos siguen siendo los mismos desde mediado del siglo pasado lo que invalida cualquier pensamiento que no pase precisamente por la ruptura con el paradigma actual/ pasado del mundo empresarial. Asistiendo a una nueva “revolución empresarial” dirigida hacia un mercado global y digital y todavía nos dicen que nos preocupemos por… ¿la competencia de nuestra ciudad? El momento del cambio llegó hace una década y sus efectos han comenzado a manifestarse. Solo espero estar preparado para ese momento.