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Covid19 Times: Realidad Virtual y Esports

Hace ya algunos años entré en el mundo de la Realidad Virtual de la mano de mi amigo y director de cine Ferran Brooks. Ferran, conocedor de mi afición desde niño por el mundo de los video juegos me dijo: `(…) Pau esta tecnología te va a flipar, tienes que probarla´. Al poco tiempo otro de mis grandes amigos con quien llevo compartiendo horas de video juegos, José Contreras, me volvía a insistir con lo alucinante de esa, por entonces, nueva tecnología. Y, como no hay dos sin tres, mi colega de trabajo y especialista precisamente en realidad virtual y otras tecnologías, Yen Galvez, me hizo probar al día siguiente de salir las Oculus Quest el juego del que hoy os vengo a hablar. Los ecos de Ferran sumados a los Yen y José, también conocido en el mundo gamer como `Pepinator´, me llevaron a comprar esas mismas Navidades mi primer set de gafas de realidad virtual.

Así fue como, desde entonces, hace más de tres años, no he parado de jugar y disfrutar de los entornos en realidad virtual en su mayoría usando el set VR para Playstation 4. Desde entonces y solo por mentar algunos he de decir que sentí: el terror, con Resident Evil 7; la psicodelia, con REZ Infinitum; la sensación pura de volar, con Ultrawings; la táctica militar en tiempo real, con Firewall o el vértigo, con Everest Experience. Este último más cercano a la experiencia documental interactiva (subir a la cumbre del monte Everest) que al video juego.

Y todo esto estaba bien y era y es divertido pero no ha sido hasta la infame llegada del Covid19 cuando esta tecnología ha adquirido en mi vida su máximo sentido. Jugar, como decía, esta bien pero ¿y si además pudieses ponerte en forma… jugando?

Según ForoAtletismo.com para una persona cuyo peso sea 90 Kg (yo estoy en los 85) y que corra 10 kms/ día las calorías diarias consumidas por esta actividad deportiva alcanzan las 930. Correr es todo un placer que te aporta una ingente cantidad de buena vibraciones y bondades (deporte al aire libre, sensación de bienestar, libertad, vitaminas…) Las comparaciones son odiosas pero si comparamos, solo en términos `cardio´, la realidad virtual puede hacer palidecer a muchos otros deportes exterior. Pero ¿cómo es esto posible?

Ahora solo te pido que imagines porque `explicar el sabor de una manzana sin probarla es muy complicado´. Imagínate que te pones unas gafas de realidad virtual y apareces en un entorno de sofisticado lleno de luces de neón, futurista, tridimensional y donde comienza a sonar música electrónica que se ecualiza y amalgama con toda suerte de luces de colores.

Este fantástico video juego se llama Beat Saber y es, sino el primero, uno de los primeros en hacer posible a escala masiva el entrenamiento cardio en el mundo virtual. Más que un juego, un programa de entrenamiento que te permite quemar, dependiendo de la intensidad, más de 1.000 calorías con tan solo una hora de entrenamiento – juego, sin salir de casa.

Beat Saber, es un video juego de realidad virtual de música lleno de beats. Piensa en unos cubos de colores que vienen hacia ti. Se aproximan a tu cuerpo a velocidades y alturas variadas. ¿Tu misión? Cortarlos sincronizando tus movimientos como si fueses un auténtico Samurai con dos espadas láser (a la derecha, de color azul y a la izquierda, de color rojo). El juego puntúa en base a distintas métricas cada una de las cuales te aportará importantes beneficios para la salud. Cuanto más fuerte sea el golpe, más potencia o fuerza desarrollarás; cuanto más preciso seas, mejor coordinación adquirirás; cuanto más rápido cortes los cubos, mayor velocidad alcanzará y, por último, cuanto más amplio sea el arco de corte que hagas con tus brazos y más `bombas´ y `muros´ esquives… más sudarás!

Durante este largo periodo de confinamiento forzoso privado de la posibilidad de ir a correr o entrenar he de reconocer que Beat Saber me ha dado la vida. No solo me divierto sino que me ha servido para estar en forma en una disciplina muy cercana a mi pasión: las artes marciales y donde en más de una ocasión, sino en todas, me vengo arriba pensando que soy la reencarnación de algún famoso Samurai.